¿ Asado brasileño en las parrillas argentinas ?

Asado brasileño en las parrillas argentinas, una realidad inesperada, en un giro inesperado para una nación reconocida mundialmente por su tradición en la producción y consumo de carne vacuna, Argentina ha iniciado la importación de asado proveniente de Brasil. Esta decisión, que podría parecer paradójica en el «país del asado», responde a una serie de factores económicos y sanitarios que han convergido para hacer viable esta medida.
Contexto Económico y Sanitario
La economía argentina ha enfrentado desafíos significativos en los últimos años, con una inflación persistente que ha erosionado el poder adquisitivo de los consumidores. En este escenario, el precio de la carne vacuna, y en particular del asado, ha experimentado incrementos notables. En regiones como la Patagonia, el kilo de asado argentino alcanza los $22.000, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ronda los $10.000.
Simultáneamente, Brasil ha logrado avances en materia sanitaria que le permiten posicionarse como un proveedor competitivo en el mercado cárnico. A partir del 1 de abril de 2025, Brasil será reconocido como país libre de fiebre aftosa sin vacunación, mejorando su estatus sanitario y facilitando la exportación de carne a mercados exigentes, como el argentino.
Importación de Asado Brasileño: Detalles y Expectativas
Las cadenas de supermercados en la Patagonia serán las pioneras en ofrecer asado importado desde Brasil. Se espera que el precio de este producto se sitúe en torno a los $9.000 por kilo, representando una alternativa más accesible para los consumidores de la región. Esta diferencia de precio es significativa, considerando los valores actuales del asado argentino en esa zona.
En el AMBA, donde el precio del asado es relativamente más bajo, algunas cadenas de supermercados están evaluando la posibilidad de importar carne brasileña para ofrecer precios aún más competitivos. Sin embargo, la viabilidad de esta iniciativa dependerá de diversos factores, incluyendo costos logísticos y preferencias de los consumidores.
Perspectivas del Sector Ganadero
Andrés Costamagna, directivo de la Sociedad Rural Argentina, ha señalado que la importación de asado brasileño responde a una cuestión de competitividad de precios. Según Costamagna, «hoy el novillo argentino es el más caro del Mercosur, mientras que el asado brasileño es el más barato de la región». Esta disparidad de precios permite que Brasil pueda ofrecer su carne en el mercado argentino de manera competitiva.
Además, Costamagna destaca que Brasil, aprovechando su ventaja en costos, podría expandir su oferta al mercado argentino no solo en carne vacuna, sino también en otros productos como cerdo, leche y pollo. Sin embargo, en el caso de la carne vacuna, Brasil se centra en exportar asado a Argentina, ya que otros cortes encuentran mejores precios en diferentes mercados internacionales.
Implicaciones para el Mercado Argentino
La decisión de importar asado desde Brasil tiene múltiples implicaciones para el mercado cárnico argentino:
- Competitividad de Precios: La introducción de asado brasileño podría ejercer una presión a la baja en los precios del mercado local, beneficiando a los consumidores pero potencialmente afectando a los productores nacionales.
- Calidad y Preferencias del Consumidor: Aunque el asado brasileño pueda ser más económico, queda por ver si cumple con las expectativas de calidad y sabor de los consumidores argentinos, quienes tienen un paladar exigente en cuanto a carne se refiere.
- Impacto en la Industria Local: La importación de carne podría afectar a los productores y frigoríficos locales, especialmente si la tendencia se amplía a otros cortes y productos cárnicos.
- Consideraciones Sanitarias: Aunque Brasil ha mejorado su estatus sanitario, es fundamental que las autoridades argentinas mantengan estrictos controles para garantizar que la carne importada cumpla con los estándares de calidad e inocuidad alimentaria.
Reacciones y Debates
La medida ha generado diversas reacciones en el ámbito político y económico. Algunos sectores ven con preocupación la dependencia de importaciones en un rubro donde Argentina históricamente ha sido autosuficiente y exportador neto. Otros consideran que, en un contexto de alta inflación y pérdida de poder adquisitivo, ofrecer alternativas más económicas a los consumidores es una decisión acertada.
Es relevante mencionar que esta no es la primera vez que Argentina recurre a importaciones de productos cárnicos. Anteriormente, se han importado cortes de cerdo y pollo desde Brasil. Sin embargo, la importación de asado, un emblema de la cultura gastronómica argentina, tiene un simbolismo particular que ha avivado el debate.
La importación de asado desde Brasil marca un hito en el mercado cárnico argentino, reflejando las complejas dinámicas económicas y sanitarias que enfrenta el país. Si bien esta medida puede ofrecer alivio a los consumidores en términos de precios, también plantea desafíos para la industria local y suscita debates sobre la sostenibilidad y autonomía del sector cárnico nacional. Será fundamental monitorear de cerca el desarrollo de esta iniciativa y evaluar sus impactos a corto y largo plazo en la economía y cultura argentinas.
FUENTE: América Retail